Cuándo, dónde y cómo

¿Cómo? en coche, carro,  vehículo, 4×4, automóvil, o simplemente auto. Para saber más sobre él dirigidos a sus posts.

¿Cuando? Una pregunta sin respuesta concreta. Esperamos estar saliendo a finales de Octubre de 2014, pero sólo es orientativo… todo depende de cuando tengamos todo listo.

¿Dónde? Saliendo de Venezuela p´a México. Ida y vuelta. Por lo tanto origen y destino del viaje: Venezuela.

Al menos en un primer momento esa es nuestra idea inicial: recorrer Centroamérica en auto durante 6 meses aproximadamente. Abiertos a que esta idea pueda cambiar a lo largo del recorrido en tiempo, forma, distancias, medios etc.

A día de hoy no tenemos nada más concreto. Dejaremos la primera decisión: por dónde cruzar a Colombia, para unos días previos a la salida. El resto ser irá viendo por el camino.

De cómo nace la idea del viaje

Ainhoa. El viaje para mí, surge de una de esas tantas conversaciones que mantuvimos un día, a las que uno no les da credibilidad. Si, era algo que quería hacer, pero no veía  la realidad del asunto.

Me atrevería a decir que la mayor parte de mi vida actual y real, hace dos años sólo eran conversaciones que yo misma clasificaba dentro del área cerebral: Sueños y otras utopías.

Sin embargo, el tiempo pasa, y hablando y hablando, (también leyendo) uno se da cuenta que la vida es algo universalmente amplio, complejo y dispar. En términos generales, que tu vida sea esa y no otra totalmente diferente viene determinado por donde naces, y por la cultura y sociedad que reinan en ese momento y en ese lugar. Y hasta hace unas décadas, ahí acababa todo el asunto.

Sin embargo hoy, para los nacidos en un mundo globalizado, las opciones se multiplican sin cesar. Empiezas a ser consciente gracias al conocimiento, de la cantidad de lugares, culturas y formas de vivir que hay en el mundo.

¿Quién no se ha preguntado alguna vez en la vida, si lo que está haciendo es realmente lo que quiere hacer?

Empiezas a ver posible llevar a la realidad ciertas cosas, y sin darte cuenta, te crees capaz de todo en este mundo, asumiendo claro está que algo puede salir mal, pero a la vez asumiendo, que nada sale perfecto en la vida y que de todo se aprende. ¿Qué es lo peor que te puede pasar por vivir la vida que quieres?

A veces sólo se necesita valor, valor para atreverse  a romper unos esquemas mentales que no te convencen, al menos hoy. (Quién sabe… igual dentro de 20 años odio viajar, soy de derechas y creo en Dios).

Así surge el viaje, de una inocente conversación que poco a poco va tomando forma. Y la conversación surge de nuestra pasión por viajar, por vivir en diferentes culturas, por dejarse llevar y envolver por todo lo que mundo tiene para nosotros, y de realizar juntos cualquier cosa que hagamos en la vida.

Siempre es buen momento para dar forma a nuestros sueños, viajando del Delta del Orinoco a Coro (Venezuela) en coche, o caminando por Puig Moné,  Uncastillo (Zaragoza, España.

Fabricio. El viaje es una idea que lleva tiempo dando vueltas en mi cabeza, ves mapas, recorres el mundo con tu dedo indice y te preguntas ¿qué tal se vivirá aquí?, ¿qué aspecto tendrá este otro lugar?, ¿qué comerán estos que viven aquí? es curiosidad que se va acumulando y organizando en expectativas de vida, en la que te planteas que sencillamente hay cosas que no debes dejar de hacer y el viajar sencillamente concentra muchas de ellas.

Como guía de excursiones de naturaleza en Venezuela durante años he conocido a muchos que han optado por romper con los paradigmas convencionales de vida y darse un tiempo para conocer y recorrer el mundo, algunos verdaderamente inspiradores, pruebas de que te lo puedes plantear y montar como mejor te parezca, en carro, avión, bus, bici, en moto, en kayak o hasta a pie, es posible, es todo cuestión de salir.

Es sencillamente un deseo que está allí en todos nosotros, rezagado quizás, y que en algún momento gana mucha fuerza, y que con una buena “alineación de planetas”, dos se ponen de acuerdo, se halla el momento, la ruta (al menos inicial) y ya… “se van por ahí”.

Creo que como bien dice Ainhoa hace falta valor, y a esto le puedo añadir que también hay que llevar consigo un montón de ganas de aprender, de aprovechar todo lo que te espera por el camino, por pequeño, cotidiano e irrelevante que pueda parecer.

No nos ha costado ponernos de acuerdo en nada y eso le da muchísimo más sentido al viaje, las ideas y planteamientos, a pesar de alguno que otro bloqueo, normalmente fluyen como verdaderas “diarreas mentales”